Érase una vez en Hollyood, un novela de Quentin Tarantino
Érase una vez en Hollyood es "la primera incursión" de Tarantino en el mundo literario, lo pongo entre comillas ya que a mi criterio, un guionista (y director en este caso) inevitablemente tiene siempre un pie dentro de la literatura. Podría decirse entonces que esta es su primer producción integramente dedicada al formato libro. Aún así también podría ponerse esto entre comillas, ya que el libro es en teoría una novelización de la película homónima, aunque en la práctica no resulte así. La realidad es que la novela funciona más bien como complemento, se puede ver la película sin leer la novela pero no a la inversa.
Personalmente tengo algunos sentimientos encontrados respecto al libro ya que la base venía de una de mis tres películas favoritas, dicho esto aclaro que para mi esta bien la novela porque ahonda en aspectos que la peli no, pero aún así se queda corta. El hecho de que no funcione como una unidad independiente ya es un problema, quizás el más grande que tiene. Por otro lado hay una falta de norte en la narrativa, se nota que Tarantino quiso rescatar lo más importante de la película pero dándose espacio para explorar otras cuestiones, sin embargo no logra ni una cosa ni la otra. Por un lado todo el asunto Tate/familia Manson es tratado tan superficialmente que ni siquiera funciona como conector, como si lo hacia al final del filme; el autor explora algunos momentos de Sharon Tate con Polansky, Manson incursionando en la música e incluso sobre Pussycat (el personaje interpretado por Margaret Qualley), quién por cierto tiene un capítulo introductorio muy bueno. Sin embargo acá toda la cuestión del true crime tiene nula presencia, aquella mítica secuencia con el lanzallamas sucede tras el telón en el primer cuarto de la narrativa, por ende al avanzar la historia, carece de relevancia para lo que viene después. Pienso que si Tarantino se hubiera quitado esta subtrama de encima, habría logrado una historia más redonda y amena.
"Cliff saca una bolsita de queso en polvo de la caja abierta de macarrones con queso Kraft, la abre y espolvorea el queso encima de los macarrones de la cazuela. Remueve los polvos de color naranja con un cucharón de madera y mucho músculo. Las instrucciones dicen que añadas leche y mantequilla, pero Cliff cree que, si puedes permitirte añadir leche y mantequilla, también puedes permitirte comer otra cosa..." (Érase una vez en Hollywood, Quentin Tarantino).
Entre los aspectos buenos que le encontré, estan muy bien trabajados los cambios temporales entre el pasado, el presente y el futuro, sin que se vuelva confuso para el lector; la historia no es lineal pero se entiende perfectamente que sucede y cuando. Es una narrativa ágil y fácil de seguir. Entre los agregados que se pueden encontrar, esta el pasado más que turbio de Cliff Booth (el doble de acción), donde conocemos sobre su paso por la Segunda Guerra Mundial, sus inicios como doble y la muerte de su esposa (que en la peli se insinúa de manera obvia pero acá se deja claro que pasó). Al personaje se le suman capaz cinéfilas y filosóficas bastante interesantes, dando por resultado un tipo moralmente cuestionable pero entrañable en lo que a la historia respecta. Entre las sorpresas que me llevé están la profundización de la relación entre Trudi Fraser (Mirabella Lancer) y Rick Dalton durante el rodaje del piloto de la serie Lancer, también como se explora el argumento de la serie y los orígenes sobre su estrella, Jim Stacy. En relación al teórico protagonista, Rick Dalton, sabemos un poco más respecto a sus inicios como actor, sus trabajos y, lo más interesante para mi, descubrir que es una persona bipolar, una condición que en su época no era ni muy tratada ni muy reconocida y que él (sin saber de su condición como tal) sobrellevaba gracias al alcohol. Al leer esto sentí que el personaje no solo alcanzaba otro nivel, sino que además daba peso a todos esos cambios de humor y sentimentalismos repentinos que mostraba Di Caprio en la pantalla. Sin dudas un gran acierto.
"Y, por irmera vez en diez años, Rick es consciente de la suerte que ha tenido y de la que tiene... contempla la fabulosa casa que tiene y que ha pagado haciendo lo que solía hacer gratis cuando era niño: fingir que era un vaquero" (Érase una vez en Hollywood, Quentin Tarantino).
De las cosas que sentí que faltaron o no se exploraron mucho y tenía gran potencial, por un lado esta la incursión de Dalton en los spaghetti western y su paso por Europa. Me quedé con ganas de leer más al respecto. Aún así hay buenos momentos respecto al viaje, uno de ellos es el capítulo donde Cliff Booth se encuentra con el actor Aldo Ray (uno de los mejores momentos de la novela). Creo por otro lado, que todos los momentos de la familia Manson, Charles y el rancho Spahn (a excepción del capítulo de Pussycat) sobran por completo, así como las apariciones de Tate y Polansky que en este caso no aportan nada y que el factor sorpresa del recurso de "historia alternativa" ya no tiene impacto porque el lector seguramente tenga vista la película de antemano.
En mi opinión es un buen libro si gustó la película pero no funciona por si solo. Hay cosas nuevas, hay cosas mejor desarrolladas pero tampoco es mucho. Como dije antes, funciona como complemento.
LO MEJOR:
El pasado de Cliff, sus observaciones respecto al cine y su relación con Brandy.
El capítulo introductorio de Pussycat y el dedicado a Aldo Ray.
La relación entre Rick Dalton y Trudi Fraser.
La trama de la serie Lancer.
LO PEOR:
Personajes que desaparecen sin un cierre o conclusión, sin siquiera una alusión a que ya no seguirán apareciendo.
El true crime de Manson, Tate y Polansky.
La forma de escribir de Tarantino en cuanto a la sexualidad y el erotismo.
La poca profundización de Rick Dalton, Marvin Schwarz y el asunto de los spaghetti western.

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